Mona Lisa — Leonardo da Vinci

Dato artístico: La Mona Lisa, también conocida como La Gioconda, es una pintura al óleo sobre tabla de álamo de Leonardo da Vinci. Se cree que es un retrato de Lisa del Giocondo, la esposa del mercader florentino Francesco del Giocondo.

Dato artístico: Leonardo da Vinci (mil cuatrocientos cincuenta y dos-mil quinientos diecinueve) fue un verdadero hombre del Renacimiento, destacándose como pintor, escultor, arquitecto, científico, inventor y más. Sus cuadernos revelan una mente que buscaba constantemente el conocimiento y la comprensión.

Dato artístico: Francesco del Giocondo era un próspero mercader de seda florentino. El encargo del retrato de Lisa probablemente tenía la intención de conmemorar la compra de una casa familiar o el nacimiento de su segundo hijo, Andrea.

Dato artístico: El sfumato, que significa "ahumado" en italiano, es una técnica de pintura que utiliza sutiles gradaciones de luz y sombra para crear un efecto suave y nebuloso. Leonardo da Vinci fue un maestro de esta técnica.

Dato artístico: La sonrisa de la Mona Lisa es uno de los aspectos más debatidos de la pintura. Su naturaleza sutil y ambigua ha dado lugar a innumerables interpretaciones y teorías.

Dato artístico: Leonardo da Vinci pasó los últimos años de su vida en Francia, bajo el patrocinio del rey Francisco Primero. La Mona Lisa permaneció con él hasta su muerte en mil quinientos diecinueve.

Dato artístico: La Mona Lisa pasó a formar parte de la colección real francesa tras la muerte de Leonardo da Vinci. Se exhibió en varias residencias reales, incluidos el Palacio de Fontainebleau y el Palacio de Versalles.

Dato artístico: El robo de la Mona Lisa en mil novecientos once ocupó los titulares internacionales y aumentó significativamente la fama de la pintura. La pintura fue recuperada dos años después en Florencia.

Dato artístico: El robo de la Mona Lisa y su posterior recuperación cimentaron su lugar como una de las obras de arte más famosas y reconocibles del mundo.

Dato artístico: El atractivo perdurable de la Mona Lisa reside en su combinación de maestría artística, intriga histórica y el misterio atemporal de la sonrisa de su sujeto.